Imhotep, el primer médico
Al erudito egipcio que se convirtió el Dios se le puede atribuir el título del primer médico documentado de la historia.
Fue, en su tiempo, lo que hoy denominaríamos como un científico; médico, astrónomo y arquitecto egipcio. Habría nacido en Menfis, aproximadamente en el 2690 a.C. y murió en el 2910 a.C. Fue también una de las pocas personas notables que ha sido divinizada por más de una cultura. Se le atribuyen también amplios conocimientos en aritmética y geometría. Su nombre significa “el que viene en paz”.
Obtuvo títulos de arquitecto y médico egipcio del rey Djeser o Zoser, de la III dinastía egipcia. Su origen era plebeyo y era hijo de un arquitecto. Llegó a alcanzar, gracias a su valía personal, un significativo puesto en la Corte real, y llegó a actuar como consejero personal del rey a plena satisfacción de aquél. Entre sus ostentosos títulos, tuvo además los de Canciller del Bajo Egipto, Príncipe real, Juez principal, Sumo sacerdote de Heliópolis, Jefe de los trabajos públicos, Carpintero y Albañil real. Cabe agregar también que, antes de él, nadie había tenido su nombre inscrito al lado del de un faraón.